FIESTAS (Reescritura)
Entre medio de una hora de la madrugada, incapaz de determinarla, repasé en mi cabeza aquel último momento, aquel último detalle que me hizo sentir que había perdido el control, y por consecuencia, la situación se escapó de mis manos. Que amargo el sabor de saber que soñaré contigo, que te veré inverosímil de creer que después de esta noche no habrá más, y que solo en nuestros, (o en mis sueños) podré seguir leyéndote al oído. Me quedé parado esperando, sosteniéndome en una leve fe ingenua de que te darías la vuelta, mas solo te vi desvaneciéndote, en medio de una tormenta incapaz de soltar una sola gota de lluvia, y debajo de esas viejas luces naranjas que solo me confirmaban que te ibas, al ver tu sombra cada vez más negra y tu cuerpo más pequeño. Ibas al ritmo ese, que solo son capaces de llevar los que viven en una ciudad muy grande. Desapareciste en perspectiva, y me quedé ingenuo viéndote desaparecer. —¿Dará lo mismo? Me dije. —No lo da. Me respondí. —¿En cuántas silabas se...