Entradas

Mostrando las entradas de junio, 2023

DISFRUTE

  No hay disfrute en esta inútil búsqueda. Placeres inmediatos, o instantáneos, le suelen decir. Esquivo, como andar en bañador en pleno julio. Aunque como está el clima en verdad daría lo mismo. No hay goce, un desapego de menos de un segundo, Y un remordimiento, una idea vaga de inconformidad, Y vuelta a lo mismo. Tipear me causa más de aquello. Aquello que busco. No hay disfrute, la búsqueda se hace inútil, Y el vacío confirma su asociación, Y ni en la calle parece haber compañía. Y de vuelta a la idea de los parches, Las caricias arrendadas, El conformarse por llevar la contraria. No quiero eso para mí, para nada. Voy a sentirlo. La consolación en la idea, En la graciosa idea de manifestar. Voy a conseguirlo, lo haré. Aunque tarde, Aunque duela. Lo haré, será.

RECREACIÓN

  De tu impronta, El rastro que subía contigo Y la frase o la idea obvia, De que sigues igual de la última vez, O mejor o algo así. ¿Esos labios tendrán el mismo sabor? Nos restringe la ética a explorarlo, Y no se por qué digo nos, Si es una idea más mía que tuya, Si es un fundamento más claro en la mía, Si es un deseo, No un hecho. Ya había escrito de esto antes, Pero, no como ahora. Debo desechar. Borrar esas letras anteriores. No por querer cubrir con tierra sobre un sentimiento perdido. Tal vez ha encontrado su rumbo y ha dejado de estarlo, Aunque quiero pensar que siempre lo estuvo, quiero decir, no del todo extraviado. No podía ser, simplemente no podía ser en ese entonces. Mas ahora tampoco, ¿Será algún día? Lo dudo, lo dudo, lo dudo (Dicen). Pero, no le he contado a nadie. Entonces no hay quien diga. Entonces no hay probabilidad, Entonces puede suceder. Algún día. De tu impronta, sigues igual que la ultima vez.

Pasó en otoño

Imagen
  En uno de esos días, cuando deja de llover por un rato y comienza a salir el sol. Un sol tímido, que no calienta nada y que viene acompañado por una masa fría que retumba en las paredes, que inunda de un invisible blanco el entorno, y llena de parcas y abrigos la avenida. Ya no le quedan hojas al tilo y la calle está llena de agua, a lo lejos del mar solo se ve el resplandor de las olas que anuncian que el viento ha llegado para quedarse y ni las gaviotas se agarran. En la cocina come el Bicho, y a ratos juguetea inquieto entre las sillas, y te mira y se ríe y a ratos algún ruido fuerte le hace llorar. Hace un año ni si quiera sabia que existía, que estaba por venir, y ahora lo veo, casi caminando, casi hablando, durmiendo con la boca abierta ¿Quizás que cosas estará soñando? En doce días cumple su primer año. A su alrededor más próximo solo hay risa, un aura de amor entre besos y abrazos que acaloran el frío  del otoño al sur del mundo, carcajadas de ternura y el murmullo d...