EL VERTIGO
El vértigo. Las luces de neón multicolor fuerte, que te tiñen de rojo vivo el rostro, que un aura tenebrosa personifica sobre ti. Pero yo no tengo miedo, no tengo miedo de ti. Al borde de un piso muy alto. Detrás nuestro el clima no nos acompaña. El celaje de un rayo golpea la tierra y hace retumbar el espacio y tu rostro cambia de rojo a azul y vuelve a ser rojo. Y tu mirada no se ha desclavado en ningún momento de mí, esta hundida sobre mis ojos, sacarla debe conllevar dolor. No tengo miedo de ti, mas el vértigo me estremece las piernas. El miedo a caer me altera, pero no el miedo a que me empujes. Un rio de sudor mezclado con lluvia te parte la frente, la divide en dos como yo mismo me encuentro por dentro. Es necesario llegar tan lejos. Un sabor metálico me recorre la garganta. A ti no te pasa nada, nada te sucede. Mientras mi cabeza se golpea sobre el suelo, me duele más respirar el afrutado aroma de tu perfume que la caída que se avecina. Mi pecho ya la ha sentido, mis piernas es...